Comprensible al mundo de las sensaciones, una fiesta conceptual buscó sorprender a los invitados mediante su valor estético.
La puesta en escena de un bodegón clásico interpreta creativamente una obra de arte del siglo XVII. La luz, el color y la composición con elementos vegetales, vasijas y flores dan vida al espacio.
Comprensible al mundo de las sensaciones, una fiesta conceptual buscó sorprender a los invitados mediante su valor estético.
La puesta en escena de un bodegón clásico interpreta creativamente una obra de arte del siglo XVII. La luz, el color y la composición con elementos vegetales, vasijas y flores dan vida al espacio.